jueves, 7 de julio de 2011

Técnicamente vivo 16 minutos por delante del resto de los mortales. Actualmente, podría decir, que vivo 16 minutos en el futuro. Me he dado cuenta de que mi reloj se adelanta 1 minuto cada 3 días. Es un adelantamiento sincronizado, ni un día más, ni un día menos, 3 días, 1 minuto. Cuando oigo el 'beep-beep' cada hora sé que aún quedan X minutos para que realmente sea dicha hora, tan sólo debo calcular cuántos días han pasado desde la última vez que se adelantó un minuto.

Vivir en el futuro no es fácil. Pero es mucho mejor que vivir en el pasado.

Dentro de 11 años estaré un día por delante de todos vosotros.

martes, 5 de julio de 2011

El liberalismo llegó como llegan las cosas que más repercusión causan, sin darnos cuenta. Llegó cargado de regalos para todos, conocimiento, palabra, felicidad y decisión, pero vino de la mano de una sociedad incapaz de comprenderlo. Y lo que un día significó avance, hoy significa retroceso. Y la culpa no es suya, no. El liberalismo llegó sonriente al patio de un colegio repleto de niños egoístas que simplemente querían jugar con él por ser el nuevo. Aprovecharon la situación para jugar con sus nuevos juguetes, relucientes y de otros materiales. Pero, ¿Qué pasó cuando las manos sucias de barro tocaron esos maravillosos y brillantes juguetes durante horas? Que poco a poco se fueron rompiendo, deteriorando y perdiendo el color. 

Qué bien se lo pasaron con esos juguetes, corrieron, saltaron, bailaron, hasta que dejaron de ser novedad, hasta que las ruedas de los coches se salieron de sus ejes, y perdió toda la gracia. Qué fácil hubiera sido arreglar aquellas ruedas en un primer momento. Pero no, eso llevaba mucho trabajo. Una vez los juguetes quedaron obsoletos y desgastados, los niños empezaron a dar de lado a su nuevo amigo, robándole las piezas aún útiles de sus juguetes, aquellas más resistentes, las más punzantes, afiladas y robustas y empezaron a pinchar al liberalismo. 

Esos niños se convirtieron en adultos, guiando su vida mediante lo que aprendieron con las piezas que pudieron salvar. Y dio paso a una retrospección intermitente hacia la sociedad de la picaresca. 

No, no fue culpa del liberalismo, la culpa fue de los niños. 

lunes, 4 de julio de 2011

Hay sólo una diferencia entre tú y él. La distancia relativa con respecto al yo.

viernes, 1 de julio de 2011

Quién haya tenido la oportunidad de emanciparse coincidirá conmigo en que buscar piso es una tarea realmente ardua. Ahora imaginad por un momento que buscáis piso en una ciudad que no es la vuestra. Imaginad también, que buscáis piso en una ciudad del extranjero, a distancia, por internet y sin poder ver, nada más que en fotos, cómo está el piso. Y ahora multiplicad la dificultad de la operación cuando la ciudad en la que estás buscando piso es París
¿Entendéis ahora mi desesperación?

Ayer, después de encontrar un anuncio de una habitación decente a un precio moderado, decidí enviar un correo electrónico para informarme bien. Un piso de cuatro habitaciones, en pleno centro de París, 270€ al mes. No ponía nada de gastos de luz, electricidad, internet, etc. así que asumí que no estaban incluidos. Esa fue una de las preguntas que envié al propietario del piso. La segunda pregunta fue si las habitaciones eran compartidas o individuales, ya que el precio no me cuadraba.

Hoy recibí la respuesta.

"4 chambres tous a partager avec de rilles et travestis"

Sí amigos, puede que este sea una año apasionante.



martes, 28 de junio de 2011

lunes, 27 de junio de 2011

- El día menos pensado volveré y espero que estés preparada para la magia. ¿Lo estarás?
- Sabes perfectamente que ya lo estoy desde hace mucho.

viernes, 24 de junio de 2011

Prometo que nunca lo planeé, pero el día que la maté, me sentí tan realizado, que me odié por no haber fraguado la idea con anterioridad para poder disfrutar de cada uno de los minutos previos a su muerte.

viernes, 17 de junio de 2011

A sólo buscarte vengo.

Y con deseo hallarte,
estimara, a lo que entiendo,
no haberte hallado porque,
hoy en ti, más que hallo, pierdo.

Eco y Narciso, Calderón de la Barca

viernes, 10 de junio de 2011

Transcurrió el tiempo y el caleidoscopio de la vida seguía intacto. A través de ese cilindro de piecitas de cristal de colores llamativos se veía todo de otro modo. Al girarlo, se contoneaban dichosas, bailaban despacio, todas al mismo son pero en direcciones diferentes, siempre diferentes. Adoptaban posturas increíbles, pero ensayadas, como si el compás de sus pasos estuviera milimétricamente preparado para ello. Un giro y otro giro, y otro más, y los pequeños cristales se arremolinaban formando otra figura y punto. Un número contado de figuras distintas y, al fin y al cabo, una repetición constante e infinita.

Abrió los ojos de repente, sobresaltado por el sueño impetuoso que había tenido y pudo comprender que su vida se había convertido en un caleidoscopio perfecto, una serie de piecitas de colores giraban en torno a él, tan diferentes entre ellas que nunca llegó a imaginar que llegaran a construir figuras tan semejantes y a la vez tan repetitivas. Se dejó embaucar por el brillo de esas piecitas, sin darse cuenta de que las figuras que formaban eran siempre las mismas, perdiendo toda singularidad y, sobre todo, valor. Debía romper el caleidoscopio de su vida y arrancar de cuajo todas esas piecitas de colores y formar figuras infinitamente diferentes, siempre diferentes.

viernes, 3 de junio de 2011

¿Por qué si recordar olores es lo de lo más difícil que hay, tu fragancia llega repentinamente a mi y me enloquece? Después de ella le siguen fotogramas perdidos de los infinitos instantes a tu lado, palabras susurradas, perdiendo intensidad, pero ganando interés y deseo. Algunas de ellas se cortan y tengo que recurrir a mi ingenio para recomponer los jeroglíficos que me envía tu boca. Me concentro por retener cada partícula de olor de tu pelo. Las guardo y formo una vez más tu figura ondulada.

Y así como viene, se va. Y tu figura se desmorona dejándome eternamente solo.